Ansiedad por comer y cómo mitigarla

El ansia por la comida es una de las causas probables del sobrepeso y la obesidad más comunes que se escuchan; ¿te suena la frase: “es que tenía mucha ansiedad por lo dulce o lo saldado”? Bueno, pues hay una explicación psicológica y neuronal que altera la manera en cómo comes y aquí te vamos dar unos tips para poder mitigarla.  

El ansia se ha descrito como un deseo casi irresistible de consumir un alimento determinado, generalmente, poco sano; está estrechamente asociado con conductas adictivas que pueden generar un trastorno de alimentación importante; y suele estar relacionada con dietas restrictivas y el concepto de una imagen corporal poco favorable así como un estado emocional-motivacional que promueve la alimentación aún y cuando no se requiera fisiológicamente satisfacer. 

Es decir, ¿te suena que cuando sientes tristeza, alegría, estrés, enojo… sueles buscar algún alimento para compensar? Por ejemplo: chocolates, dulces, fritos, salados, etc.  Y eso sucede porque, de alguna manera, pretendemos mitigar o impulsar esa emoción por medio de la boca. Pero, además, este tipo de conductas están relacionadas -la mayoría de las veces- por algún tipo de “dieta” que se considera restrictiva. 

La adicción o el problema, viene cuando lo hacemos de manera constante; esto a su vez va generando un desajuste neuronal y hormonal que van cambiando la manera en cómo te alimentas y las reservas de grasa. Entre más dulce comas, más adicto a comer dulce te vas a hacer, porque los alimentos altamente procesados con edulcorantes, modulan las respuestas neuronales… entonces, es una cadena de nunca acabar: te sientes triste, requieres algo dulce para motivarte; esto dulce te provoca una reacción en cadena avisándole a tu cuerpo que requieres más dulce para sentirte bien y consumes muchas cosas a lo largo del día. Por lo cual generas sobrepeso-obesidad y por ende, un círculo vicioso. Es decir, el concepto de ansiedad actúa como efecto de droga y adicción en tu cuerpo.  

¿Qué podemos hacer? 

 

  • Primero, identificar el problema: alimentarte sanamente no tiene por qué ser restrictivo; el simple hecho de cambiar esa mentalidad te va a ayudar a sobrellevar esa ansiedad.  
  • Mantén tu mente ocupada, no hay peor vicio que una mente ociosa. Planea actividades que te tengan ocupado(a), por ejemplo: meditar, yoga, leer un libro, ejercicio, actividades escolares o de trabajo, esparcimiento familiar.  
  • Toma agua, mucha veces creemos que tenemos hambre y la realidad es que estamos sedientos. 
  • Quita de tu alacena todo aquello que sabes no es lo más sano para ti: quita venenos blancos y sustituye por alimentos naturales, integrales y ricos en enzimas; estos ayudarán a tu intestino a trabajar de una mejor manera y mantenerte más feliz y más sano. Recuerda. intestino sano, persona feliz.  
  • Ten a la mano snacks nutritivos. verduras y frutas picadas. De esta manera, cuando sientas que tienes un antojo dulce, come un poco de fruta. Cuando tengas antojos salados, come verdura. Y cuando tengas antojo de cosas muy grasosas come semillas. 

 

Seguir estos tips te puede ayudar a mantener a raya tu ansiedad; si bien algunas personas somos ansiosos por naturaleza o por no querer perder el control, busca ayuda profesional si eso te está llevando a padecer otro tipo de enfermedades como la obesidad.  

Recuerda que ante algún trastorno de alimentación, acudir con un equipo de especialistas de la salud para atenderte de manera integral es lo mejor que podemos hacer. 

Equipo de investigación y editorial iNat México.

 

Referencias: 

Rodríguez, S. Mata, S. & Moreno, S. (2007)  Psicofisiología del ansia por la comida

y la bulimia nerviosa. Revista clínica y salud 18(1). 

Silva, R. (2007). Sobrealimentación Inducida por la Ansiedad Parte I: Evidencia Conductual, Afectiva, Metabólica y Endocrina. Terapia psicológica, 25(2), 141-154.

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