Los azúcares, ¿buenos o malos?

El azúcar siempre ha estado presente en la dieta de cada persona. El azúcar es necesaria para brindar energía al cuerpo. Es un excelente nutriente para el organismo: ya que es de fácil digestión, su metabolización no genera tóxicos y es una fuente de energía rápida. 

La glucosa es el tipo principal de azúcar que el cerebro necesita para su funcionamiento, esto no significa que sea indispensable añadir mas glucosa a la dieta, debido a que el propio organismo tiene la capacidad de producir la glucosa que necesita a través de la descomposición de las moléculas que conforman a los hidratos de carbono, proteínas y grasas.

Para el organismo es importante ingerir aproximadamente 130 gramos de glucosa al día para funcionar de manera adecuada. Dicha glucosa puede proceder de tres fuentes principales: los hidratos de carbono obtenidos de los alimentos, de las reservas de glucógeno en el hígado y de ciertos aminoácidos resultado de la degradación de las proteínas consumidas.

Algunos tipos de azúcares se encuentran de manera natural en los alimentos. Ejemplo de ello son la lactosa que se encuentra en la leche o la fructosa que se localiza en las frutas y verduras. Si bien, las frutas y verduras tienen azúcares, también cuentan con fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes que hace que el azúcar se absorba en menor proporción.

Al igual el azúcar añadida a los alimentos procesados, cuando abusamos de la cantidad que ingerimos de azúcares naturales pueden surgir problemas de salud como aumento de peso ocasionado sobrepeso u obesidad; incrementa el riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares como aterosclerosis; y de desarrollar resistencia a la insulina que podría evolucionar a diabetes mellitus, además de que se puede ocasionar un deterioro de las funciones cognitivas.

El azúcar es una parte fundamental de la dieta pues se encuentra en la mayoría de los alimentos. Los azúcares naturales, es decir los que no han sido añadidos, se obtienen de los lácteos (lactosa), así como de frutas y verduras (fructosa). Además de estos azúcares, el cuerpo necesita glucosa para llevar a cabo diversas funciones, especialmente del sistema nervioso. Sin embargo, su consumo en exceso puede generar daños a la salud como los azúcares añadidos. Para evitar una mayor afectación es recomendable consumir los alimentos en su forma natural. Por ejemplo, la naranja es mejor consumirla en gajos para así aprovechar los demás nutrientes que contiene y no en jugo, pues en dicha presentación su contenido de azúcar es mayor.

Equipo de investigación y editorial iNat México.

Referencias:

National Institutes of Health. (2014, octubre). Cosas dulces: Cómo afectan su salud los azúcares y edulcorantes. OCPL NIH.

Diferencias entre azúcares naturales y añadidos. (2019, 8 octubre). El Universal.

Perez, D. (2019). ¿Por qué es más saludable comer una naranja que tomar un jugo? AARP. 

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