La celulitis y tus hábitos alimenticios

La celulitis es un trastorno local del metabolismo del tejido subcutáneo que provoca una modificación de la figura de la piel, dándole una apariencia característica de “piel de naranja”. Suele ser común sobre todo en mujeres presentándose principalmente en la región de la pelvis, piernas y abdomen. Sin embargo, la presencia de celulitis no debe confundirse con obesidad, ya que en la obesidad la acumulación de las grasas se da en diversas regiones y no se limita al área pélvica, muslos y abdomen. No se han presentado casos de mortalidad o morbilidad relacionadas a esta condición, sin embargo, representa una causa muy común de preocupación estética en la mayoría de las mujeres.

La aparición de la celulitis se relaciona con distintos factores: hereditarios, hormonales, psicológicos y estilo de vida. Dentro de los factores hereditarios se encuentra el género, ya que es más común en mujeres, raza siendo las personas de raza blanca las más afectadas, biotipo pues las mujeres latinas tienden a presentar celulitis en los glúteos y las anglosajonas y de origen nórdico lo presentan en la zona abdominal. Los factores hormonales también se ven involucrados pues se ha relacionado a los estrógenos con la presencia de celulitis, además de la insulina, adrenalina, noradrenalina y hormonas tiroideas. El estrés y la ansiedad son aspectos psicológicos que también se ven involucrados con la presencia de esta condición. Dentro de los factores involucrados con el estilo de vida está la alimentación, sedentarismo, inactividad física, consumo de tabaco y alcohol.

Llevar una vida sedentaria puede contribuir a agravar esta condición. La falta de actividad física puede conllevar a una disminución de la masa muscular y con ello el incremento de la masa grasa, se incrementa la flacidez muscular y de los tendones, se disminuyen el bombeo sanguíneo en los músculos. El consumo de tabaco genera alteraciones en la microcirculación y con ello reduce la oxigenación produciendo una mayor cantidad de radicales libres. Por su parte, el consumo de alcohol incrementa la lipogénesis, es decir, la generación de masa grasa. La presencia de trastornos emocionales, como estrés o ansiedad, aumentan la concentración de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) generando la producción de grasa.

La alteración en la regulación de la lipogénesis se da por factores fundamentales que favorecen la acumulación de triglicéridos es el alto aporte de grasas, azúcares y calorías provenientes de la dieta. Una dieta rica en azúcares, favorece la creación de grasa. La secreción de insulina incrementa cuando la alimentación es alta en calorías y proteínas. Altas concentraciones de insulina incrementa la actividad de factores involucrados en la generación de grasa. Algunas condiciones fisiológicas como el ayuno, ejercicio y diabetes mellitus descompensada suprimen la lipogénesis.

La celulitis es una afección que puede afectar a una gran mayoría de la población, principalmente mujeres. La aparición de esta condición se ve relacionada con múltiples factores, entre los que se encuentra la dieta. La alimentación juega un papel fundamental en todos los aspectos de la vida y también en la prevención y control de la celulitis. Por ello, es necesario realizar modificaciones en el estilo de vida y alimentación así como disminuir el consumo de alimentos altos en grasas y azúcares. También es recomendable realizar actividad física.

 

Equipo de investigación y editorial iNat México.

Referencias:

Benaiges, A. (2003). Concepto, clasificación y tratamiento de la celulitis. Offarm, 22(5), 78–88.

Bonnin Sánchez, T., & Llorens Tubau, C. (2011). Celulitis: Guía práctica de actuación desde la farmacia comunitaria (AuraDOS ed.). Elsevier.

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